Sonia Martínez Férriz


SONIA MARTÍNEZ FÉRRIZ

Instructora de Pilates y técnicas Hipopresivas LPF

FORMACIÓN

– Titulada en peluqueria (Academia Vicente Milla) 1993
– Titulada en maquillaje, manicura y pericura (Academia Vicente Milla) 1995
– Monitora de Ciclo-indoor (Orthos) 2003
– Monitora de Matt Pilates (Orthos) 2010
– Monitora de Yoga Nivel 1 (secotr fitness) 2011
– Monitora de pilates y embarazo (ANEP) 2013
– Certificación pilates recuperación postparto (ANEP) 2015
– Certificación pilates evolución silla (ANEP) 2016
– Certificación pilates tercera edad (ANEP) 2016
– Certificación pilates multielementos (ANEP) 2017
– Monitora de hipopresivos nivel 1-2-3 (Low Pressure Fitness) 2017-18
– Certificación pilates tratamiento hiperlordosis lumbar (ANEP) 2018

FORMACIÓN REGLADA

  • ACTIVIDAD FÍSICA CON PERSONAS SUPERVIVIENTES DE CÁNCER DE MAMA

EXPERIENCIA LABORAL

2017/Actualidad – KAYAS SALUD INTEGRAL – Monitora de pilates e hipopresivos
2010/2014 – AFEDECO – Monitora de pilates adultos
2012/2013 – AFEDECO – Monitora de pilates niños
2011/2012 – AFEDECO – Monitora de yoga
2010/2012 – GIMNASIO LUCASPORT – Monitora de pilates
2003/2005 – GIMNASIO ELIDE – Monitora de Ciclo Indoor

La actividad física con personas que han superado un cáncer o que se encuentran luchando contra él es muy importante ya que la enfermedad puede tener una serie de efectos que mermen la salud de la persona afectada en los ámbitos físico, funcional y psicosocial.

En relación al ámbito físico, y muy relacionado con la actividad que prescribimos a las usuarias, consideramos la fatiga, las náuseas y el dolor crónico, los trastornos del sueño, y la alteración de la imagen corporal como consecuencia de la pérdida del cabello o del aumento de peso.

En cuanto a las pérdidas que puedan sufrir en el ámbito funcional, nos interesa la disminución de la amplitud de movimiento, así como la pérdida de tono y atrofia muscular, y la pérdida de densidad mineral de los huesos.

Y por último, referido al ámbito psicosocial, favorecemos la mejora de la autoestima, evitamos el sentimiento de aislamiento mediante las interacciones grupales, y trabajamos la ansiedad y el estrés mediante ejercicios y técnicas de relajación.

Los estudios científicos publicados al respecto abogan por la necesidad de incluir la actividad física en esta población por diferentes razones, destacando, además de las comentadas anteriormente, el que disminuye el riesgo de padecer cáncer, aminora los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia, como las náuseas, el estreñimiento, la fatiga, la disminución de la libido o el riesgo de tromboembolismo, disminuye la recidiva del cáncer, y aumenta la calidad y esperanza de vida (Neolife, 2018).

Asimismo parece ser que entre el 30 y el 40 % de los casos de cáncer de mama, podrían haber sido evitados, debido a un buen acondicionamiento físico. Por ello, podemos extraer que el ejercicio físico de calidad, juega un papel fundamental en la prevención de la enfermedad, además de ser clave en los procesos de recuperación de la misma, y en evitar posibles recidivas (ENSA Sport, 2018).

Si centramos la atención en qué se puede trabajar con pacientes supervivientes de cáncer y cómo debamos hacerlo, considerando la importancia del trabajo del ejercicio físico aeróbico, la resistencia muscular y la flexibilidad, es evidente que, en el caso del pilates, trabajamos especialmente las dos últimas.

  • Tipos de ejercicios de fuerza y resistencia muscular mediante actividades con mancuernas y bandas elásticas de resistencia, ejercicios de tonificación muscular realizados con el propio peso como los fondos adaptados o las sentadillas, cuidando la intensidad de los mismos.
  • Tipos de ejercicios de flexibilidad mediante estiramientos. En realidad el Pilates no sólo actúa sobre la flexibilidad, también lo hacen sobre la tonificación muscular y sobre la capacidad aeróbica en menor medida. Desde Kayas lo que ofrecemos son sesiones especiales y totalmente adaptadas a la condición de estas personas. Los principios más importantes, y a la vez más concretos, que debemos cuidar en la prescripción de actividades son:
  • Realizar ejercicios según la tolerancia, atendiendo en este sentido al principio de individualización.
  • Considerar el dolor articular, sobre todo en posturas mantenidas en cuadrupedia.
  • Evitar el apoyo sobre el lado de la mama afectada, así como sobre las mamas en posición decúbito prono.
  • Realizar movimientos de “bombeo” con los miembros superiores, por encima de la línea del corazón.
  • No forzar los rangos de las articulaciones, delimitando en el trabajo bilateral, el límite con el miembro afectado.
  • Evitar ejercicios con cargas en la extremidad afectada, y controlar el linfedema.
  • Valorar, en caso de reconstrucción de mamas, el músculo afectado, y por tanto los movimientos en los cuales tendrán limitaciones. Por ejemplo: limitar los ejercicios del pectoral de la mama tratada.
  • Favorecer el consumo de fluidos durante la sesión de pilates para evitar la deshidratación.
  • Tener en cuenta la localización del cáncer sufrido a la hora de prescribir el tipo de ejercicio por la afectación de los músculos próximos a la cirugía o zona radiada. Esto es algo que deberá individualizarse en cada caso.
  • Realizar un calentamiento previo y una vuelta a la calma progresiva o después de la sesión de ejercicio. Para terminar no podemos olvidar el ámbito psicosocial del que hablábamos al principio, y que la adherencia a la práctica favorecerá el estado general de las personas afectadas. Intentamos desde Kayas que las usuarias consideren el ejercicio una prioridad, y que intenten ser constantes, ya que la sesión les hará sentirse mejor y más vitales. Intentamos que las sesiones sean divertidas, que se conviertan además en una actividad social, y sobre todo que resulte agradable para nuestras usuarias.